Pía Ávila: Todos los cuerpos son bienvenidos

Hace 7 años Pía Avila llegó a Medellín sin conocer a nadie, con 2 hijos de 9 y 12 años y con 800 mil pesos en su bolsillo que le alcanzaron para comprar algunas cosas y asegurar un techo a su familia.

Esta diseñadora de modas oriunda de El Retorno, Guaviare y graduada como profesional en Argentina, es una madre soltera que trabajó en la industria textil, inicialmente como operaria y poco a poco gracias a su talento fue ascendiendo en los cargos que ocupaba. Su disciplina financiera, aun teniendo pocos ingresos, la llevó a ahorrar para comprarse su primera máquina. Así pudo retirarse del trabajo y no tener que dejar a sus hijos solos en casa.

Desde su hogar comenzó a trabajar para empresas del sector, cosía hasta las 2 y 3 de la madrugada y en hojas de papel escribía su gran sueño: tener su propia empresa, dejar de tercerizar. Observaba a las mujeres que se sentían incómodas e inseguras con sus propios cuerpos, en una cultura que prioriza la estética de los cuerpos delgados y tonificados, y soñaba con hacer para ellas ropa que las hiciera sentirse cómodas y se aceptaran, con telas recicladas, sostenibles, con propiedades de nanotecnología que generan protección y bienestar al cuerpo.

Fue así como su idea de negocio, que presentó a las convocatorias de Capital Semilla, fue seleccionada como una de 100 más innovadoras de la ciudad y su proyecto lo hizo realidad. Hoy tiene dos empresas que venden sus productos a través de Instagram y plataformas virtuales: Baruna y Maria Pía. Baruna ofrece vestidos de baño usando tallas reales que ella misma investigó con la tecnología Body Scaner que encontró en el SENA y @maria.piacol fabrica ropa a la medida para hombres y mujeres que ella llama piezas de arte usables. Ambas marcas emplean telas elaboradas con materiales sostenibles y nanotecnología para el cuidado de la piel.

Su hijo, ya con 19 años, está estudiando administración de empresas y se encarga de administrar ambas organizaciones junto con su hermana. Hoy cuenta con 8 máquinas, generando empleo a otras mujeres. “Mi sueño estaba en mi corazón, en mi pensamiento y en una hojita de papel desde hace tres años. Hoy se llama Baruna y es una marca de verano sostenible que mitiga el impacto ambiental por medio de bases textiles reciclados. Para mí, esa es una mujer empoderada: aquella que sueña, que se apasiona y que lucha por transformar todos sus sueños en realidad” expresa Pía con la certeza de quien ha logrado construir el camino de su propio destino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Maniobra, una empresa hecha a mano

Mónica Rendón se decidió por su empresa, quiso que fuera su plan A y no el B. Esta es la historia de una madre soltera que saca adelante a su familia mientras vende experiencias hechas ciento por ciento con el corazón.

Leer más »

Mágico Encanto y la valentía de dejarse ser

Juliana Ortiz se debatió por casi una década entre el ser empleada y aventurarse a ser empresaria. En todo este tiempo llevó un proceso con sus miedos y ahora le apostó, de un todo por todo, a dejarse que su alma se exprese. Fue parte del acompañamiento del Ser De Mis Manos y nos cuenta cómo es eso de ser valiente.

Leer más »

Pura Piel, con paciencia enfrenta lo desconocido

Sor María Hernández tiene algo claro: que todo se puede. No le tuvo miedo al monstruo de las redes sociales y decidió que era más grande que ese reto. Construir una empresa por cinco años mientras trabajaba tiempo completo en el sector salud, ya le había demostrado que era capaz de todo.

Leer más »