Pakur, sueños que se tallan en madera

La talla de la madera requiere mucha paciencia y dedicación, virtudes que Julián López y Lucelly Patiño han hecho parte del sello de Pakur, empresa que crearon literalmente de la talla de un tronco de madera, en Urabá, su tierra natal.
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Fue hace tres años, cuando Julián, artista plástico graduado en Bellas Artes, imaginó que de ese tronco podría tallar un marco de gafas. Poco a poco le dio forma a su obra, hasta el punto de entusiasmar a Lucelly con la idea. “Yo empecé a ayudarle con la pulida de las monturas”, comenta.

Por eso su emprendimiento no podía llamarse de otra manera, pues Pakurú, en el dialecto Embera significa árbol o madera. Ellos lo abreviaron y así nació Pakur.

Hoy su empresa se ha diversificado, y además de las monturas hacen lámparas, relojes de pared, portarretratos y un sinnúmero de objetos en madera con la ayuda de una máquina de corte láser y otros equipos que les permitieron consolidar su taller.

“Tenemos el taller en nuestra casa, pero la gente nos preguntaba por un punto de venta, entonces en enero de este año abrimos nuestro local en el centro comercial Plaza del Río en Apartadó”, explica Lucelly.

Ella cuenta cómo se volvieron expertos en ferias. Han tenido contacto con De Mis Manos desde que llegó a Urabá y son muy activos en todas sus convocatorias. “Las ferias son muy importantes, porque son en donde uno se muestra, en donde se da a conocer y así llegan los clientes”, asegura.

Para ella todo ha sido como un sueño que se hace realidad, el negocio creció, incluso en pandemia, cuando aprovecharon el tiempo para meterse de lleno en el taller, crear nuevos diseños y hacer ventas por internet.

Ahora, con su almacén abierto, llevan su negocio a otro nivel y planean abrir un segundo punto de venta en el barrio Pueblo Nuevo de Carepa. De esta manera generan empleo y avanzan en su intención, que es que su marca sea conocida en toda Colombia, para luego incursionar con sus productos a nivel mundial.

Para Julián y Lucelly, De Mis Manos ha sido de gran apoyo en todas las actividades que han emprendido. “Esa es la razón por la que en nuestro almacén lucimos con orgullo el logo de De Mis Manos, es el reconocimiento que les hacemos al apoyo que nos han brindado”.

Con un matrimonio de cinco años, ya tienen muy claras sus funciones en la empresa. Mientras Lucelly se dedica a la comercialización, Julián se enfoca en la creación y la producción, que cada vez está más industrializada. Ahora ellos convierten la madera en lindos objetos de decoración y diseño, con la capacidad de despachar grandes cantidades. “También atendemos pedidos al por mayor, y seguimos muy activos en redes sociales en donde estamos como @pakurdeko”, concluye Lucelly.

Luego de repasar con emoción lo que ha sido su evolución como empresarios, Lucelly tiene claro cuáles son los tres consejos que quiere compartir con los emprendedores:

  1. Mantener el foco: Es importante saber claramente a dónde se quiere llegar para no perder el rumbo ni quedarse en las dudas que surgen cada día.
  2. Amor por lo que se hace: Siempre hay que tener en alto el amor propio. Que el emprendedor transmita en su producto todo su sentimiento y la convicción que tiene de lo que hace.
  3. Hay que confiar: Confía en ti mismo y en lo que sabes hacer, pero también confía en quien te pueden ayudar, en instituciones como De Mis Manos. Es importante dejarse guiar.

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