Amart y sanarte como sinónimos

Adriana Alvarado es la creadora de este centro holístico, con el que pone al servicio de quienes pasan por un mal momento todas las herramientas con las que sanó su propia vida.
Anterior
Siguiente

El comienzo de la historia de Amart es fuerte. Adriana Alvarado es una venezolana que llegó en enero de 2018 a Colombia. Solo seis meses después, sus padres debieron ser internados en una clínica, aunque el padre fue dado de alta y fue posible traerlo a vivir al país al año siguiente, la madre debió seguir interna y luego falleció.

 

Fueron días de muchas dificultades, y Adriana comenzó a sentir los síntomas de depresión, razón por la cual fue hospitalizada y el resto del año asistió a controles. “Un día le pedí a Dios que me ayudara, que ya no podía más con la situación”, cuenta Adriana que con un sueño con los arcángeles comenzó la sanación.

 

Comenzó sus estudios sobre angeología y los cambios no tardaron en llegar. Dice que con la ayuda del especialista y de las nuevas experiencias traían a su vida sus estudios, comenzó a dejar los medicamentos e inició su tratamiento con psicología.

 

Las herramientas aprendidas en sus clases y en su terapia holística la sacaron de la depresión, siendo una ayuda complementaria importante a la terapia médica y psicológica. Lo más importante es que estos nuevos conocimientos permiten que la persona se percate a tiempo de sus estados y tramitarlos de la mejor manera, parafraseándola un poco.

 

Adriana se convirtió ahora en angeóloga, numeróloga y coach espiritual. Creó la idea con el ánimo de ayudar a quienes pasan por situaciones similares y que no sientan solas, como en algún momento a ella le sucedió, pero que pese a eso encontró una guía.

 

“Gracias al proceso con De Mis Manos me estoy fortaleciendo. Comencé este año a dictar talleres presenciales. El norte para este año es poder crear un espacio físico que pueda servir de apoyo para esas personas que también sufren de ansiedad, depresión o que están pasando por alguna situación difícil”, comenta la empresaria.

 

En Venezuela se desempeñaba como docente universitaria en idiomas, desde la pandemia es profesora de inglés de manera particular en Colombia. Agradece esa experiencia, y ahora siente que está cerrando un ciclo e inicia otro en el mundo holístico.

 

Comenzó su proyecto en Instagram, posteando contenido, sin saber muy bien qué podría ofrecer, cosa que fue quedando más clara con el apoyo de las asesorías. Desarrolló estudios de mercado, testeo y poco a poco fueron apareciendo claramente los servicios.

 

Pasó por diseño de marca y se le recomendó que sus servicios fueran impulsados por los productos. Ahora ofrece talleres de formación de crecimiento personal y espiritual, numerología, reiki, armonización y limpiezas energéticas, gemoterapia, consultas, entre otros. En los productos están las velas aromáticas, jabones artesanales y baños, camisetas y accesorios con cuarzos, aceites esenciales, sahumerios y el diario de la gratitud, que funciona como agenda y tiene herramientas de crecimiento personal, mensajes con PNL y códigos sagrados.

 

Amart está en Instagram, Facebook, WhatsApp y está a punto de ingresar a Tienda De Mis Manos. En las redes anuncia ferias y cursos, que por el momento está en Aliadas del Sur en Sabaneta, pero la idea es abrir el centro físico este mismo año en otro municipio.

 

“La mayor dificultad creo que está en uno mismo, enfrentarse a los miedos que uno trae, a todas esas creencias limitantes que se tienen grabadas en su CPU. Reconocerlas, aceptarlas y transformarlas ha sido lo más complicado”, pero asegura que la bendición más grande es el acompañamiento que ha recibido porque todas las asesorías apuntan a que las personas empresarias crean en ellas mismas y en lo que ofrecen. Esto le ha ayudado a no abandonar cuando se ha sentido sin fuerzas ni motivación.

 

Consejo: “Persistir y nunca desistir. Perseverancia y mucha fe en sí mismos, cuando uno de verdad conecta con el corazón y con el alma y hacemos desde ese sentir y desde ese ser los resultados son maravillosos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Maniobra, una empresa hecha a mano

Mónica Rendón se decidió por su empresa, quiso que fuera su plan A y no el B. Esta es la historia de una madre soltera que saca adelante a su familia mientras vende experiencias hechas ciento por ciento con el corazón.

Leer más »

Mágico Encanto y la valentía de dejarse ser

Juliana Ortiz se debatió por casi una década entre el ser empleada y aventurarse a ser empresaria. En todo este tiempo llevó un proceso con sus miedos y ahora le apostó, de un todo por todo, a dejarse que su alma se exprese. Fue parte del acompañamiento del Ser De Mis Manos y nos cuenta cómo es eso de ser valiente.

Leer más »

Pura Piel, con paciencia enfrenta lo desconocido

Sor María Hernández tiene algo claro: que todo se puede. No le tuvo miedo al monstruo de las redes sociales y decidió que era más grande que ese reto. Construir una empresa por cinco años mientras trabajaba tiempo completo en el sector salud, ya le había demostrado que era capaz de todo.

Leer más »